Las mujeres no somos invisibles

Ficha
Autor:
Riscart, Esperanza
Editorial:
Penguin Random House Grupo Editorial España
ISBN:
9788417606640
Idioma:
Español
Fecha de Publicación:
2019
Formato:
EPUB
  • Marca de agua digital
  • Adobe Drm
  • Impresión no pemitida
  • Copiar/Pegar no permitido
  • Dispositivos permitidos: 6
1,98 €

Dos historias de amor de dos mujeres valientes y decididas, que conseguirán encontrar la felicidad sin dejar de lado sus ambiciones y sus sueños.

«Puede que también tenga que ver lo mucho que te quiero y que no deseo que vuelvas a separarte de mí en lo que me queda de vida.»

Alba es una joven periodista española que vive en Londres donde ejerce su profesión a través de las redes sociales. Tras la ruptura con su novio, Andrew, porque este trabaja demasiado, asiste a la boda de su mejor amiga y decide marcharse a Tarifa de vacaciones en compañía de sus abuelos, ya que necesita distanciarse de la ciudad y de la vida que compartió con su novio durante los últimos cuatro años. Sin embargo, él desea reanudar su relación y le pide permiso para verla en su casa familiar.

Lola Serrano, la abuela de la Alba, es una anciana escritora, feliz y orgullosa de su familia. En la cuarentena de su vida se divorció y dejó atrás un matrimonio frustrante y a un marido egoísta hasta conseguir su independencia total, intentando siempre que sus dos hijos sufrieran lo menos posible. Años más tarde, es contratada como guionista para realizar la adaptación de una de sus novelas, se desplaza a Londres donde conocerá otra vida, otra gente, un gran hombre a quien amar y se redescubrirá como persona y como mujer.

Alba admira a su abuela, la adora, y se empeña en escribir sobre la gran historia de amor que la unió a su abuelo Robert, a la vez que nos descubre a una gran mujer, luchadora y fuerte, en una época complicada para el género femenino. Alba vive su relación con Andrew preocupada por las dudas que le causa el exceso de trabajo de este. Abuela y nieta son hermosas, están enamoradas y son correspondidas, pero eso no significa que se sientan invisibles para el resto del mundo.